JUGNON, ALAIN
"El escritor es ese lector animado por unos pocos libros de bolsillo que encontró cuando tenía diecisiete años. La literatura le dará este coraje: leer para escribir, escribir para escribirse, escribirse para echar materialmente a volar. El escritor tuvo tres libros (antes de leerlos, había que tocarlos): Los cantos de Maldoror, de Lautréamont, Así habló Zaratustra, de Nietzsche y La educación sentimental, de Flaubert. Tres explosiones, para él, de escritura y de pensamiento vivo. El escritor siempre supo que cada uno de estos libros contenía su historia vivida y material de un lector en movimiento. Se dice que las primeras frases de los grandes libros de literatura son decisivas para el lector. Es cierto: ponen en juego y ponen en escena el teatro de la individuación permanente del sujeto que lee." (Alain Jugnon) Los lectores no tienen en sus manos un trabajo o ensayo académico al uso. No encontrarán en estas páginas, por ejemplo, un exhaustivo estudio sobre el concepto de embriaguez. Se trata, más bien, de un ejercicio de pensamiento, de un pensar en obra, no necesariamente menos riguroso, pero definitivam